Ya se que el título parece una canción de
Malú, pero no. ¿Sabéis esos momentos que estáis medio dormidos
en la cama y de repente tenéis una especie de epifanía sobre un tema
que os preocupa? ¿O un pensamiento meridianamente claro? Pues anoche me pasó
eso. Pero mejor que os cuente desde el principio,
porque tendréis curiosidad sobre qué pasó con la familia con la que
iba a tener la entrevista.
Nada. Eso es lo
que pasó. Me escribían como si yo fuese su única candidata y como si, a menos
que algo extremo ocurriese, me fueran a coger a mí. Se suponía que íbamos a
hablar por Skype el viernes, pero ese mismo día por la tarde me escribieron que
no se habían acordado de que el padre no estaría en casa y que si podíamos
hablar el sábado, les dije que por supuesto y no volví a saber de ellos más.
La cuestión es que
yo tenía un plan. Iba a buscar una familia hasta el día 13, que tengo el avión,
y en el extremo e improbable caso de que no la encontrara, me quedaría unos
días en casa de una amiga y buscaría trabajo desde allí. Al principio, después
del incidente que la familia en la que estaba, pensé que tal vez sería mejor
que me dejase de rollos y buscase trabajo, pero desde España es mucho más fácil
buscar de au pair y, para estar sólo unos meses, hay que reconocer que es muy
cómodo: te dan alojamiento, comida, dinero... Pensareis que he sido una
ingenua, ya que la primera vez que busqué familia tardé mucho en encontrarla,
pero pensé que con experiencia todo iría más rápido, a parte de haber visto
otras chicas en mi situación que se recolocaban sin problemas. El asunto es que
había puesto demasiadas esperanzas, todas, diría yo, en esta familia de Londres.
Les di un plazo más que razonable, negándome a reconocer que fueran tan
desconsiderados como para "dejarme tirada" sin escribirme un par de
líneas diciendo que ya no estaban interesados. Pero ayer ya decidí enfrentarme
a la realidad: si no sabía de ellos desde hacía cuatro días, ya no iba a saber
de ellos más. Por si esto fuera poco, las últimas 6 solicitudes que he mandado
a las familias no las han leído, creía que mi cuenta de aupair-world podía
estar mal pero parece ser que todo funciona correctamente. Así que ayer ya me
permití que me diese el bajón.
Además de esto,
por la noche me puse en contacto con la chica que iba a acogerme, para que se
asegurara de que a sus hosts no les importaba. Bueno, pues si les importa, así
que, en realidad, quedan 5 días para mi vuelo y no tengo ningún sitio adonde
ir. Y sinceramente, ayer me planteé muy seriamente mandarlo todo a la mierda y
quedarme en España. Cuando me fui a dormir, en esos momentos en los que no
estás ni del todo despierta ni del todo dormida me pregunté a mi misma si esto
no será una señal. Yo no soy religiosa ni muy espiritual, pero la mala suerte
que he tenido desde que aterricé en Reino Unido no se la deseo a nadie. ¿No
será que es la vida intentando decirme que no debería ser au pair? ¿Qué no es
mi destino, que debería buscarme otra cosa? Así que me planteé que tampoco
sería tanto drama buscar piso y trabajo. Tiene sus riesgos, claro, puede que me
gaste mis ahorros pagando un piso para luego no encontrar trabajo. Y la pereza
que da, sobre todo para alguien tan desastre como yo. Conclusión: estoy hecha
un lío.
A lo mejor, como
me dice una amiga, cuando unas cuantas cosas te salen mal seguidas te crees que
el mundo está en tu contra pero no es así. Fuera como fuese, no quiero
rendirme, se supone que este era mi año para vivir una experiencia en el
extranjero y, aunque aun no se exactamente cómo me las voy a arreglar, no tengo
intención de darme por vencida. A tiempo de volver a casa a lamerme las heridas
ya estoy. Así que me despido con la situación un poco en el aire y sin saber
qué será de mí, pero un poco más realista/optimista que ayer. ¡Un besito
corazones!